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Héctor Tito Leoni

Explícanos donde vives, trabajas y tu relación actual con el mundo de las heridas
Vivo en la ciudad de Buenos Aires, aquí nací, crecí y recibí toda mi educación. Ingresé a los 13 años a la Universidad de Buenos Aires como alumno del colegio secundario perteneciente a esa prestigiosa entidad y continué en la misma mis estudios de medicina.Mis inicios fueron en el área de la ortopedia y traumatología a nivel hospitalario en la que recibí la graduación(especialidad), no obstante decidí realizar una especialización posterior en cirugía plástica también a nivel estatal en un  hospital público de la ciudad para graduarme.Además completé la carrera de cirugía plástica estética y  reconstructiva de tres años en la Universidad Católica Argentina(UCA) profundizando mi aprendizaje y obtener otro  título de especialización.Obviamente en un inicio encaminé mi desarrollo profesional en el área de cirugía estética, durante varios años, creyendo que era definitivo ese rumbo.Desarrollo mi actividad desde siempre a nivel público(hospitalario) y privado(mi consultorio y actividad en centros privados).Dentro de las actividades de mi especialidad en todos los ámbitos que me desarrollo, la asistencia de las lesiones por presión, quemaduras, dehiscencias quirúrgicas, heridas traumáticas son permanentes y es preferencia de cada cirujano el avocarse a tratarlas y seguirlas.

¿Cómo surgió tu interés por el cuidado de los pacientes con heridas?
Con respecto a las heridas, en realidad es la tarea de los que se inician en mi especialidad ya que los más formados van delegando, no porque sean más simples, sino por elección a otras cirugías ,entre todo más rentables.Comprendí tempranamente mi necesidad de asistir a quien padece, experimentando una situación que me hacía sentir más apto, más completo que la cirugía puramente estética, aunque ésta aún no la he dejado por completo.Comencé siendo casi autodidacta. Me dedicaba a cirugía plástica en un hospital público y en el sistema privado en el cual muy joven quedé a cargo de cirugía plástica en una clínica muy grande.Trabajaba en 2 sanatorios y comencé rápidamente a ver una  mayor cantidad de pacientes con heridas, muchas complejas, q llevaban tiempo y dedicación, a diferencia del hospital en donde la parte estética era muy importante, tanto como la Reparadora.No había consenso ni evidencia científica en el tópico de las heridas como en la actualidad, era algo prácticamente desconocido  y así comencé orientado en mis primeros pasos con heridas en mi hospital, hasta desarrollar una práctica efectiva, basada en mi experiencia y la escasa evidencia existente.

Mi primera presentación de un trabajo científico fue en mi hospital en 1995, con mi experiencia en productos muy recientes para la cura húmeda y obtuvimos una mención especial. No existía en ese momento una asociación o grupo q nucleara el tema de heridas, no había en mi país referentes, y yo comencé a pedir esos nuevos productos para la curación en los lugares q trabajaba y realmente costó mucho q se aceptara la introducción al sector de compras.Tal era la falta de formación, q me constitui en docente en esa disciplina(mayormente lesiones por presión) dentro de la cirugía plástica, formando y mostrando mi experiencia a profesionales de la salud tanto médicos como a enfermería, en especial enfermería, dado q había en ellos una necesidad de aprendizaje enorme, por la falta de un criterio uniforme y la existencia de métodos basados en opiniones personales, sin evidencia alguna en muchos de los casos.No era así en la sociedades de cirugía plástica a las q pertenezco la de Buenos Aires y la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, ya que mis ponencias o publicaciones eran realizadas casi en soledad. No había un acercamiento de mis colegas y hoy diría que si bien ha cambiado, no es tan concurrido como otras áreas de la especialidad, tales como las de cosmética y estética.  En relación a las quemaduras existía una asociación con especialistas que se dedicaban casi exclusivamente a ello y tenían la posibilidad de incorporar nuevas técnicas de cura, aunque mayoritariamente para las quemaduras.

¿Hay algún proyecto, decisión o persona que haya marcado especialmente tu trayectoria profesional?
No lo hice sólo el camino en el mundo de las heridas, obviamente, necesité de un jefe de servicio, el Profesor Dr. Enrique Gagliardi ex presidente de la sociedad y ex director de la carrera de cirugía de la UCA , quien no sólo me estimulaba, sino que me dio la oportunidad y la sugerencia, en vista de los progresos en los resultados y el aumento del número de consultas en un área poco asistida, de inaugurar la Clínica de Heridas en el Hospital de Agudos E. Tornú en 1998, incorporando a los médicos en formación de la especialidad durante su pasantía por el servicio.Así que comencé a recibir consultas  de úlceras de miembros inferiores, lesiones de pie diabético, quemaduras en adultos y niños, secuelas graves traumáticas y así, registrando todo, fuí realizando las presentaciones en congresos y publicaciones relacionadas a mi actividad, tales como clasificaciones, protocolos, trabajos sobre infecciones en diferentes dispositivos protésicos y reparación de defectos cutáneos.Con el tiempo decidí cambiar de hospital ya que donde había elegido ir, el Instituto de Rehabilitación Psicofísica de Buenos Aires, también público, me estaba esperando. Fue  uno de los momentos que más feliz me hizo en esta carrera de hospital, ya que yo deseaba estar con dos personas formidables y amigas desde hacía mucho tiempo, el Profesor Dr, Ricardo Yohena profesor mío en la carrera de la UCA, fallecido hace pocos años y el Profesor Dr.  Francisco Olivero Vila, mi actual jefe, con quienes realicé como alumno el curso de colgajos para úlceras por presión y quedé impactado, descubriendo que había algo más interesante que una mastoplastía de aumento. Había un mundo de pacientes diferentes, pero no uno, sino muchos y pensé quizás poder trabajar allí, así que trasladé mi trabajo en heridas allí hace más de quince años. Con el paso del tiempo descubrí que el dolor era una causa muy importante de consulta y estaba infravalorado, que en heridas era tratado pero muy por encima y sucedió, de “en qué estoy fallando?”.Como buscador inquieto, encontré una respuesta a esos pacientes con la terapia  perineuralneural subcutánea (PIT) y con los resultados y el estímulo de mi servicio amplié las fronteras, seguí investigando y dí con el Dr Gerónimo Pardo y volvió a cambiar mi sistema de atención agregando un protocolo para el dolor con éxito. Estas técnicas se sumaban a las que ya había comenzado desde mis inicios en la práctica médica como algo habitual ,que eran los injertos en estampilla(sello) que se conocían como pinch grafting desde muchísimo tiempo antes que yo los utilizara.En la actualidad continúo trabajando en el Instituto con más propuestas y con  alumnos de la maestría en heridas de la Universidad Interamericana y alumnos en formación en cirugía plástica de la Universidad del SalvadorY  en mi consultorio personal, además de atender y operar en diferentes clínicas privadas de mi ciudad y alrededores.

¿Qué aspecto del cuidado y tratamiento de las heridas consideras fundamental reforzar, tanto desde la práctica clínica como desde la formación de nuevos profesionales?
Uno de los aspectos más positivos de un mensaje q pudiera dar es el amanecer de nuevas consideraciones, sumadas a las ya establecidas, por decir q se incluya al paciente en la mecánica de la curación siendo resaltadas las preferencias del mismo y su opinión, así como en el terreno operativo prevalece la conducta profesional basada en la experiencia y  sus conocimientos. Necesitamos de la profundización de conceptos de una Visión Holística basados en la evidencia científica y la experiencia práctica, que están sumando nuevas opciones de comprensión de lo q nos está pasando a los seres humanos con su salud, con su cuerpo y su mente y cómo y el porqué nos enfermamos y de q manera podemos aportar estas propuestas para mejorar una situación de crisis en la salud de una persona con heridas. No es nuestra función aislada conocer el apósito o procedimiento ideal, ideal es el paciente que es único, y debemos preguntarnos antes de proceder:” la herida De Quién voy a tratar?”, que contexto psicosociocultural posee.

Aprendí el concepto y la mirada de la medicina integrativa y agradezco haberme formado en ello, ya que hasta ese momento consideraba el conocimiento como algo absoluto, estático que no podría crecer ni modificarse y hallé en ello un crecimiento que comparado conmigo mismo antes, fue un cambio en más, tanto que hasta pude darme cuenta yo.Trabajo reconociendo las características establecidas del proceso de asistencia al paciente y su integración, en las cuales se encuentra incluido el paciente en la mecánica de la curaciónm, resaltando las preferencias del mismo y su opinión, así como en el terreno operacional prevalece la conducta profesional, basada en la experiencia y conocimientos ya establecidos.

El aspecto más positivo de un mensaje q pudiera dar es el amanecer de nuevas consideraciones y su profundización de conceptos.Una Visión Holística, basada en la evidencia científica y la experiencia práctica, que están sumando nuevas opciones de comprensión de lo q nos está pasando a los seres humanos con respecto a su salud, con nuestro cuerpo y nuestra mente, y cómo y porqué nos enfermamos, y de que manera podemos aportar estas propuestas para mejorar una situación de crisis en la salud de una persona con heridas.

¿Qué avances crees que revolucionarán el abordaje y tratamiento de los pacientes con heridas en los próximos años?
Con el uso de la inteligencia artificial, la aparición de herramientas digitales como las aplicaciones son necesarias ,ya que han demostrado una mejora sustancial para los profesionales que tratan las heridas y también para los pacientes. Una futura evolución en la gama de prestaciones puede aclarar el horizonte en las patologías más difíciles. El rol de la bioimpresión  para la regeneración de los tejidos y su desarrollo, el cultivo de piel para cicatrización continúa aportando avances acelerados, así como la comprensión del microbioma cutáneo, punto clave para la respuesta cicatrizal, y nuevos y avanzados estudios sobre la función de los queratinocitos, actuando como biorreguladores de la respuesta del sistema inmune, pueden aportar más opciones a la hora de saber que conducta tomar. Es decir la utilización de la IA no sólo para determinar conductas sino para abrir nuevas y desconocidas puertas de conocimiento.

¿Fuera del ámbito profesional, cómo desconectas o recargas energías para seguir afrontando los retos diarios?
En el tiempo libre increíblemente me ocupo de leer sobre lo que estoy trabajando, en “qué me estoy perdiendo?” , que pasa allí afuera de mi alcance, y por eso participo de eventos de heridas,  viajo, escucho, aprendo, comparto. Me fascina el funcionamiento del cuerpo humano y sus relaciones, el equilibrio/desequilibrio mente/cuerpo.Pero además no todo son heridas, siempre trato de estar en compañia de mis afectos, rodeado de mi familia, salir con esposa, mis hijos, eso me da calidad de vida, e  ir a ver fútbol, obvio, si vivo en esta ciudad.

¿Qué papel ha jugado SEHER en tu trayectoria profesional dentro del ámbito de las heridas?
Con respecto a Seher me sorprendió el orden y la prolijidad científica en sus redes, algo que comprobé mucho más cerca al participar de su congreso, ha influenciado mucho, como espejo para mejorar en mi Asociación AIACH, la cual gracias a la comisión elegida y a nuestra secretaria, vive en crecimiento constante, sin ningún tipo de interés personal o económico. En eso veo a su sociedad como ejemplo también, un grupo de trabajo desinteresado, que no afloja hasta conseguir el logro esperado.

¿Has participado o colaborado en actividades, congresos o iniciativas organizadas por SEHER? ¿Cómo ha sido esa experiencia?
Con vuestra sociedad hemos participado en actividades científicas, la hemos invitado el año pasado a uno de los ateneos que realizamos  mensualmente cada año y ha sido una experiencia  muy gratificante a la vez de científica, una comunión de sociedades de heridas a través de la tecnología que nos lo permite, con el único fin de conocer enseñar y difundir la práctica en heridas basada en la evidencia.Además he sido propuesto como editor internacional de su revista “Heridas y Cicatrización” gracias a la generosidad de su director y vicepresidente de Seher, el Dr. Manuel Gerónimo Pardo, por quien guardo un respeto profesional y un gran afecto. En sí, de esto se trata también, de crecer humanamente y los afectos son una de las respuestas que el ser humano no valora a veces lo suficiente.

Si tuvieras que definir en una palabra o frase a SEHER, ¿cuál sería?
No tengo una definición precisa, es un todo que da el significado, saber que estar en el mismo camino nos mejora, sentimos que nos acompañamos. No competimos, compartimos.El estar en cargos directivos nos  hace ver más ampliamente la trayectoria de unos y otros, como así también de uno mismo.  Comprendo claramente la energía invertida y las horas destinadas por Dani Chaverri, su presidente, y todos y todas las encargadas de preparar y poner en funcionamiento el último congreso en Zaragoza, las publicaciones en redes, y el “Atlas Clínico de Heridas” en donde gran parte de la sociedad ha participado, dando un  resultado digno de conocerse, para tener en la biblioteca en la parte más cercana por su cualidad de consulta permanente.

Vinimos los q nos dedicamos a tratar las heridas, a tomar un lugar q estaba vacío, una zona gris desatendida y poblada de desinterés y lo hacemos con responsabilidad, conocimiento y sobretodo empatía, en un mundo que se está volviendo progresivamente más insensible.

Y para cerrar, como digo siempre:

“Cuando alguien trata una herida, está curando a dos personas: a quien la que la padece…,y a sí mismo”

Gracias
Dr. Héctor Tito Leoni

Arthur Rodrigues

Héctor Tito Leoni

Cirujano Plástico del Instituto de Rehabilitación Psicofísica de Buenos Aires, Argentina
Presidente de la Asociación Interdisciplinaria Argentina de Cicatrización de Heridas (AIACH) Vocal de la Sociedad Iberolatinoamericana de Cicatrización de Úlceras y Heridas (SILAUHE)
Comité de Relaciones Intersocietarias de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica Estética y Reparadora (SACPER)