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Arthur Rodrigues

El Dr. Arthur Rodrigues Oliveira es médico hiperbárico en la Clínica Carvalho Hiperbárica, ubicada en Jundiaí, Brasil, donde se especializa en oxigenoterapia hiperbárica (OHB) aplicada principalmente a heridas crónicas y complejas. Trabaja en un centro pionero en la región que ha realizado miles de sesiones de OHB desde 2009, enfocado en patologías como pie diabético y úlceras refractarias.

Si tuviera que explicar la oxigenoterapia hiperbárica a un paciente en una frase sencilla, ¿cómo lo haría?
La oxigenoterapia hiperbárica es un tratamiento médico donde respiramos oxígeno al 100% dentro de cámaras hiperbáricas. Está indicada para diversas situaciones médicas: como infecciones graves y heridas.

¿En qué tipos de heridas ve usted una indicación más clara de OHB?
Existe una guía internacional aquí en Europa que es el European Comittee of Hyperbaric Medicine, la cual demuestra cuáles son las principales indicaciones. Las que cuentan con una mayor fuerza de recomendación son las fracturas externas con aplastamiento, las infecciones mixtas con bacterias anaeróbicas y las lesiones del tejido irradiado por la radioterapia, como la osteorradionecrosis.

La OHB tiene indicaciones muy claras, pero también se promociona para múltiples usos sin evidencia. ¿Cuáles son, en su opinión, el mito más peligroso sobre la hiperbaria? 
El mito principal sobre la oxigenoterapia hiperbárica es que se puede realizar sin las medidas de seguridad que son estrictamente necesarias. Porque, aunque sea una terapia estupenda, tiene que cumplir con todos los pasos de seguridad y cumplir los rígidos protocolos para que sea seguro para los pacientes y tenga los mejores resultados.

¿Podría comentar brevemente las principales contraindicaciones o precauciones de seguridad que a veces se olvidan cuando se habla solo de beneficios?
Cuando hablamos de seguridad y contraindicaciones sobre la oxigenoterapia hiperbárica, tenemos dos opciones que contemplar: Por un lado, es lo que puede entrar dentro de las cámaras; es decir, qué tipo de ropa, objetos o productos que se aplican sobre la piel. En el caso de cámaras hiperbáricas monoplaza, se debe tener un control más que exhaustivo sobre lo que puede entrar. Por ejemplo, únicamente ropa de algodón, nada de cremas ni productos para la piel, y mucho menos objetos.

Por otro lado, tenemos que prestar mucha atención a las características clínicas de nuestros pacientes. Por ejemplo, si el paciente cuenta con un historial de neumotórax, es una contraindicación absoluta para llevar a cabo la oxigenoterapia hiperbárica, como cualquier problema que puede tener un paciente en sus pulmones (hay que mirar muy detalladamente cada caso y sus posibles riesgos). También debemos tener muchísimo cuidado si el paciente tiene implantado cualquier dispositivo cardiaco; o epilepsia.

¿Qué podríamos hacer mejor desde sociedades como SEHER y las sociedades brasileñas para la colaboración internacional en medicina hiperbárica aplicada a heridas?
El universo de la medicina hiperbárica es un universo muy pequeño. Son pocos los centros alrededor del mundo que se dedican a esto. Hace aproximadamente 20 años, eran centros aislados. Ahora disponemos de internet, lo que facilita las conexiones internacionales. En primer lugar, es necesario conectar los diversos centros a través de internet, estudios multicéntricos, participación activa en conferencias internacionales para intercambiar conocimientos, técnicas, prácticas del día a día…En líneas generales, hacer juntos el trabajo científico para potenciar las distintas visiones para obtener las mejores perspectivas y los mejores resultados para todos nuestros pacientes. 

¿Qué líneas de investigación o tecnologías emergentes en oxigenoterapia (tópica, sistémica, combinaciones con otros tratamientos) le parecen más prometedoras para los próximos años? 
Como médico especializado en medicina hiperbárica sistémica, estoy acostumbrado a mi área de trabajo. Pero, en esta ocasión, ya que he tenido la gran oportunidad de asistir a la 12 Jornada Monográfica de SEHER sobre terapias basadas en oxígeno y cicatrización de heridas, he sido capaz de descubrir otras áreas de investigación con las que no había establecido contacto previamente. Ahora sé que existen casos en los que la oxigenoterapia hiperbárica sistémica es más adecuada; otros casos en los que procede utilizar la tópica como por ejemplo en las contraindicaciones de la hiperbárica sistémica).

Al final del día nosotros entendemos que son complementarias, por lo que incluso algunos pacientes pueden realizar las dos al mismo tiempo. Juntas hacen que el paciente puede obtener su máximo beneficio.

Arthur Rodrigues

Arthur Rodrigues

Médico hiperbárico en la Clínica Carvalho Hiperbárica (Brasil)